Creatividad, recurso inagotable

Por Luza Alvarado e Inés Saavedra

No puedo entender porqué a las personas se asustan de las ideas nuevas.

A mí me asustan las viejas.”

John Cage


Una señora se pone bolsas de plástico arriba de los zapatos para no mojarse los pies, un hombre arregla el motor de un automóvil con una agujeta de zapato, un niño traza el perímetro del círculo con un hilo porque no tiene compás. No nos detienen la lluvia, ni la falta de una pieza de motor, ni la falta de un artefacto. Esto es el ingenio, la creatividad y la inventiva que nos hacen encontrar soluciones a los problemas sin esperar a tener todas las herramientas a la mano.


Si uno se deja llevar solamente por lo que lee y escucha en las noticias, tendría la impresión de que en México estamos quedándonos cortos de soluciones. Pero hace falta ver más allá. Siempre está la opción de implementar un modelo extranjero, pero la historia nos ha enseñado que pocas veces funcionan. Quizás necesitamos creer más en nuestra inventiva para generar proyectos que partan de las necesidades reales, de las comunidades rurales y urbanas de nuestro país.


Es curioso que en todo el mundo se reconozca que los mexicanos tenemos una inventiva muy particular, misma que usamos muy bien para burlar la ley y "optimizar" recursos. ¿Y si la usáramos más para aportar ideas verdaderamente constructivas? ¿Acaso tenemos miedo de ser positivos?


Dice Susan Jeffers que nos han enseñado a creer que ser negativo es realista y ser positivo no lo es. Es muy fácil pensar que la única realidad posible es la que ocurre en ambientes aburridos y agotadores, incómodos trayectos en transporte público o noticieros amarillistas. Este "realismo" negativo, plagado de preocupaciones y miedo, es justamente el enemigo de la creatividad. Cuando una persona vive en un estado de temor constante, genera tal nivel de ansiedad que se atrofia su inventiva. Imaginemos si esto le ocurre a la sociedad, a todo un país...


Afortunadamente, la atrofia creativa es reversible. Hay que empezar por deshacerse de la angustia, que no sirve absolutamente para nada. Al hacerlo ganaremos en creatividad y podremos llegar a soluciones de manera conjunta, más rápida y eficiente. Porque, está comprobado, la creatividad funciona como un músculo más que hay que ejercitar para mantenerlo en forma.


Empecemos por nuestra propia cabeza, en casa, en los espacios que compartimos. ¿Cómo?

  • Siendo flexibles para evitar la rigidez en conceptos, generar caminos nuevos de pensamiento.
  • Cambiando preocupación por curiosidad; la primera paraliza, la segunda nos pone en acción.
  • Rompamos el molde, sin tener miedo al ridículo ni al rechazo, porque los errores nos liberan y nos dan sabiduría.
  • Fomentemos la afluencia, seamos capaces de generar más de una alternativa.
  • Seamos perseverantes, busquemos la motivación en los anhelos propios, que son mucho más fuertes y resistentes que las ideas externas.
  • Aterricemos las ideas en acciones.

Aquí hay otra forma de ejercitarnos: imaginar el futuro, ejercitar la imaginación sin restricciones hace que las costras de miedo, resignación e intolerancia se vayan cayendo. Quien haya llegado hasta el final de estas líneas está listo para empezar. Este es un gimnasio creativo para darse vuelo y compartir soluciones para hacer que el México del futuro sea lo que nosotros queremos que sea.


Todas las ideas se publicarán en un decreto en los principales diarios del país; las participaciones se recopilarán en un libro que se le entregará a los candidatos de las próximas elecciones.


Si alguien quiere un poco de inspiración, aquí hay una probadita.

Comentarios

Adriana dijo…
Bien!
Lo que proponen es lógico, concreto y motivante.
¡Felicidades!
Estoy convencida que la creatividad tiene que ver con imaginar e intentar una y otra vez.
Vale más intentar las cosas aunque se falle en el intento, que tener gran éxito en no intentar nada.
Un honor tener cerca personas proactivas como ustedes.