SEPARACIÓN




Tenía que ser así
en abril bajo una jacaranda
doloroso y honesto
sin testigos

No sonaron los teléfonos
como si todos supieran en qué estábamos
no hubo belleza que nos hiciera dudar
pensarlo dos veces o decir
era un buen día, cómo pudimos separarnos

Hubieron lágrimas
aunque sólo uno las trajo a la mesa
y palabras de amor como siluetas estertóreas
brazos que no querían soltar la evidencia
bocas que sabían dónde besar por última vez

Lo que me duele está en algún lugar del pasado
tan aquí
tan atorado en el tiempo

No sé en qué rincón de la casa ocultarme para no mirar la sutura
que esta vez parece definitiva
Mas aún siento que puedo subir en la rama recién cortada
y mirar los paisajes
esos murales para pensar en lo eterno
como si alguien supiera qué es eso
aún siento la cuchilla y esa mariposa que me fue extirpada
pero no de la memoria:
sé cómo huelen cada uno de los mil quinientos días
cómo acomodarme sobre su ternura
y huir de su indiferencia

Lo sé
lo sabemos
y este dolor domesticado me aterra
porque en mí respira su tristeza enredada
en todas esas fibras que ahora destejemos
y que me tensan por dentro
sutiles
filosas como hilos de hierro
caminos por donde corre la sangre extraviada
porque el corazón se me quedó plantado en el parque
bajo la jacaranda y mientras florece
traigo un tic tac en el pecho
que a veces suena a vida y a veces no
que unas veces quiere ser amor,
y otras, también.

Comentarios

Luisz dijo…
Si lo hubiera leído ayer me habría gustado mucho.

Hoy me dolió.

Ouch.


Saludos.
Ceteris Paribus dijo…
Ahora sí se me puso la piel chinita...
Abrazo fuerte para tí, hermosa!!
Preciso, las imagenes precisas, no se puede decir mas... agradecer, tal vez, por encontrar la voz me hace falta a veces.