ELLA


Ahora la veo
me vigila mientras escribo
susurra al oído de mis amantes ordenándoles que se vayan
Me escucha llorar y se defiende
No son celos
en eso habíamos quedado
Que yo daría a luz antes de los 34
Pero así
¿cómo así?
Quiere convencerme
Vámonos de aquí
-me abraza-
solas
como debe ser
como siempre has querido
Todavía no es tiempo
no sé por qué
tampoco es miedo
que no me pregunte esas cosas
Estoy adherida a mi cuerpo y sus exigencias
Si no me duele
entonces de qué voy a escribir

Ayer:
se aparece y me lanza una advertencia frente a todo el mundo
Lo dice de versos para afuera
No puede abandonarme
yo soy lo suyo
su voz
su materia
Mis dedos la obedecen
no duermo hasta que me deja en paz
Hace que salga por cigarros a las dos de la mañana
en piyama descalza sin comer
todo para complacerla
que sin mí no es nada
que sin el roce de mi pensamiento se apaga
y el mundo
ese telón pegado a la piel de los ojos
se vuelve insulso
un vestido largo y fastidioso

Ella es la responsable de mis desencuentros
mas no puedo reprocharle esta esclavitud
Quiere que renuncie a Ellos
que firmemos un pacto de sangre
una tregua con mis anhelos primitivos
¿Y a cambio?
Ella quiere un jardín
Cómo gestar una alameda del tamaño de Andrómeda
Alguien moriría en el parto
Si antes de cerrar los ojos
de una sola vez como un destello
puedo contemplar un mundo paralelo a la medida de mi locura
entonces que sea yo

Comentarios

Luzaaaaa!! increíble este post! Justo cuando lo leía, me metí a una cápsula. No sé si de lo que hablas, lo interpreto mal pero, a mí también me obligaba a salir por cigarros, muchos años, ahora me obliga a quedarme en casa las noches, y bailar mucho, mucho.
Así es, Gaby. Me alegra que compartamos estas "manías". Bailar, fumar o escribir... todo antes que resignarse. Abratzos.
Este post es fantástico. Punto final.
Momalina dijo…
siempre dirá y pedirá algo que nadie más te dice ni sabe pedir, eso es lo que me gusta de esa ella